CARTOGRAFÍA DE LA CIUDAD DE GUAYAQUIL
La
afirmación de que las huestes espirituales de maldad inducen al pecado apelando
a la naturaleza pecaminosa en el ser humano, es válida por lo que se afirma en
la segunda cláusula de Efe.
2:2.
Puesto que aquí, se entiende que los no creyentes siguen una “camino” de
continuo pecar de
acuerdo a la mentalidad o los intereses de un ser espiritual denominado el príncipe
de la potestad del aire quien actúa desde adentro,
en sentido figurado, energizando.
Esto
permite afirmar que todos
los individuos en su estado presotereológico, son deliberadamente influenciados
a mantenerse alejados de la gracia de Dios
y rechazando el mensaje del evangelio, no porque consciente y voluntariamente lo
quieren hacer, sino por que se ven impelidos a hacerlo debido a la
acción desviadora y obstructiva de este ser espiritual, 2 Cor. 4:4;
no
significa que el ser humano en este estado no es consciente y por lo tanto,
responsable ante Dios por sus actos.
Ahora, es evidente, que la acción de los demonios y espíritus sobre las personas varía en función de la cantidad de individuos bajo su influencia dando lugar a lo que se conoce como espíritus territoriales, es decir, príncipes de la potestad del aire dominando sobre pueblos, ciudades, naciones y continentes en el sentido socio geográfico: grupos humanos con rasgos culturales, físicos y espirituales comunes como los latinoamericanos, estos son los mestizos iberoamericanos que se diferencian de los demás grupos étnicos establecidos en América.
El
grado de demonización tanto en una persona como en un grupo humano se puede
conocer por la intensidad de las manifestaciones de iniquidad o por alteraciones
conductuales que se pueden observar, tal es así que un discípulo del Señor
“sabe”
cuando una persona está demonizada en mayor grado que el promedio.
De
igual manera como se puede afirmar que
“alguien está demonizado” por las manifestaciones observables,
se puede ver el grado de demonización sobre grupos humanos tales como barrios,
pueblos, ciudades, estados y naciones, ya que los principios son los
mismos: un
grupo humano, sin importar su magnitud, puede ser tratado como un solo individuo
y así manifestará ciertos rasgos distintivos de otros grupos humanos.
Esto es evidente al comparar las características socio espirituales entre una
ciudad y otra. Además, así también los considera el Señor
comenzando por Su
pueblo Israel a quien en reiteradas ocasiones lo trata como a un individuo: Isa.
41:8; 43:1; 44:1;
como a una niña:
Ez. 16:2-14;
como una mujer: Os.
2:2.
En el N. T. El propio Señor
Jesucristo
utilizó este lenguaje antropomórfico para dirigirse en contra de Corazín,
Betsaida, Capernaum y Jerusalén: Mat.
11:20-23; 23:37.
Por lo tanto, las
ciudades, federaciones y naciones pueden manifestar grados de demonización de
la misma manera que en las personas, que revelarían la forma en que "el
príncipe
de la potestad del aire" ciega el entendimiento de estas
entidades federativas; siendo, de alguna manera, visibles las
fortalezas de iniquidad y oposición que impiden que las personas puedan aceptar
el mensaje de la gracia de Dios sin perturbación
alguna.
Estas
ataduras espirituales que afectan a grupos humanos desde familias hasta ciudades,
les permiten a los demonios mantener fortalezas de iniquidad sobre
los componentes por generaciones, mediante la concertación, bajo engaño tal como lo hizo con Eva en el Edén,
Gen.
3:1-6,
de pactos espirituales por medio de ciertos eventos naturales que le
permiten al dios de este siglo reclamar el derecho territorial; y naciones por
la actividad de entidades espirituales como brujería, religiones
idolátricas,
masonería, revoluciones, entre otras
actividades de índole espiritual tales como decretos de consagración a los ídolos
incluso declaraciones de miembros del cristianismo evangélico nominal que
dieron lugar al asentamiento de maldiciones según lo afirmado en Prov.
10:32; 12:6; 14:23;
entre otros de este tipo.
La
manera de determinar el grado de demonización en una persona no es difícil, ya
que las presencias espirituales que oprimen a un individuo se manifiestan, rápidamente
cuando se ministra liberación, y por medio de una investigación clínica, bajo
dirección del Espíritu
Santo,
se puede determinar la forma y manera en que las huestes espirituales
mantienen su derecho legal de “atormentar”, atar y cegar el entendimiento
del mismo.
De
esto se desprende que es necesario, como primer paso en el tratamiento de estas
realidades, el contar con la seguridad de que “Jehová
ha entregado en las manos”
a tales poderes espirituales, esto es, contar
con la certeza del kairós de
Dios,
el
tiempo propicio para la confrontación contra espíritus territoriales
dominantes sobre barrios, ciudades o naciones.
Tómese en cuenta la historia de Gedeón en Juec.
7:9-15.
Luego se procede a la investigación espiritual de las ataduras y
argumentos de iniquidad que le permiten a los príncipes y gobernadores
espirituales de naciones o ciudades mantener
su dominio de opresión y oposición al obrar del Espíritu
Santo.
Esta investigación es lo que se denomina cartografía espiritual cuyo cometido
es la identificación y discriminación de eventos en la historia de la
comunidad que connotan realidades espirituales y que han afectado el desarrollo
de la gracia salvadora y han dado lugar a un estado espiritual de cosas tal que
la predicación del evangelio y por lo tanto, la cosecha de vidas no es lo que
debería corresponder al poderoso evangelio de Dios
y evidentemente revela la inmensa opresión espiritual
como es el caso en la ciudad de Guayaquil que a pesar de 103 años de testimonio
del evangelio, no se llega ni al 4 % de creyentes comprometidos con el Señor
aunque es una de las ciudades del país más altamente evangelizadas.
La
cartografía espiritual sería la forma en que el Señor
de cierta manera, cumple Su
promesa
de Jer. 33:3 en
el contexto de intercesión estratégica
cuando se recurre a El
motivado por el deseo de ver establecido Su
reino
en la comunidad ya que las grandes
cosas y ocultas,
bien entran en la realidad manifestada de Efe.
2:2 y 2 Cor.
4:4, esto
es, las cosas grandes,
comprendería
a los principados y potestades espirituales sobre una comunidad
y
las cosas ocultas
serían
las formas en que atan, oprimen y ciegan a
los individuos al evangelio.
Se investiga la historia de la ciudad o nación, se recurre al ministerio de
intercesión profético para indagar en lo espiritual estas realidades y recibir
de Dios
las claves que permiten conocer, definir y exponer
las artimañas del enemigo en un barrio, ciudad, o país; las armas en las que
confía y determinar la forma en que “resguarda su palacio” y tienen a buen
recaudo su botín.
Luc. 11:21-22, para
luego recibir del
Espíritu Santo
las estrategias de guerra o imposición de la autoridad espiritual del reino de Dios
en el sector o ciudad donde se está trabajando.
El
resultado de la investigación realizada, mostró una realidad espiritual que se
circunscribe dentro de tres rasgos distintivos de la ciudad de Guayaquil a
saber:
Amor
al dinero
Idolatría
Abuso
de poder, anarquía
Sobre
la base del urbanismo espiritual desarrollado por Caín y reafirmado por Nimrod
y que constituye los cimientos espirituales más profundos de toda ciudad:
Religiosidad.
Envidia.
Violencia
y crimen
Rechazo
y desobediencia a Dios
Lo que ha dado lugar a tres categorías dominantes que definen el "manto de oscuridad" sobre la ciudad y el país:
Inmoralidad
y corrupción.
Idolatría
y espiritismo.
Abuso
y violencia.
Estos
rasgos se derivan de la forma como la ciudad ha sido establecida, fundada,
incluso desde antes del asentamiento del grupo Quilca, parte de la confederación
Huancavilca, probablemente durante el desarrollo del periodo arqueológico
conocido como fase Las Vegas, uno de los más antiguos del continente.
La
evidencia encontrada muestra un
sistema geométrico lineal que define los rasgos espirituales antes mencionados.
El concepto de este sistema de líneas, denominado líneas
de control,
fue presentado durante la escuela de ministerio de Morris Cerullo en Diciembre
de 1998, el cuarto día en el que el pastor costarricense Ronny Chávez expuso
el mismo afirmando que, se trata de un patrón geométrico que revela la
presencia de poderes espirituales en el sentido de Efe.
2:2, y
puedo decir que es lo mismo, en el sentido de evidencias
visibles de la posesión o demonización en gran magnitud
de una persona tal como la que se encuentran en los casos de atormentados por
los demonios en el N. T. como el caso del endemoniado gadareno, el muchacho
controlado por un espíritu mudo, entre otros, de igual manera ocurre a nivel de
pueblos, ciudades e inclusive naciones y tales “evidencias” serían, entre
otras, las líneas de control.
Por lo general, se establecen mediante procesos
históricos relacionados con pactos, consagraciones, decisiones, reconocimientos
de “héroes nacionales”, entre otros aspectos y han servido como base para “diseñar
espiritualmente” una ciudad o una nación en términos de los intereses del
dios de este siglo: cegar el entendimiento de las personas para que no les
resplandezca la luz del evangelio de Cristo.
Lo
que se quiere afirmar y enseñar es que, los príncipes y espíritus
territoriales, en su afán de demostrar su arrogante desafío al Señor y sin
aceptar el hecho de que los venció en el Gólgota, según lo afirma
Col. 2:14-15,
inducen a las personas, en sus autoridades, a entregarles, espiritualmente, el
derecho de “regir” el territorio convirtiéndose en “sus protectores” o
“patronos” con el animo de evitar que el evangelio les provoque serios “daños”.
El
concepto de líneas
de control espiritual sugiere
mecanismos
de tipo espiritual en el orden social por medio del cual, la
ciudad se mantiene cerrada al evangelio y solo se tiene un crecimiento aparente
de la iglesia. Esta terminología es
una expresión asociada con una realidad subyacente espiritual y por lo tanto
“imperceptible”. Forma parte del “mundo espiritual” y
de los mecanismos utilizados por el dios de este siglo para mantener bajo su
dominio a los grupos
humanos vinculados cultural y territorialmente, y constituye un medio por el cual,
las revelaciones recibidas por intercesores en el mundo espiritual con respecto
a grupos humanos, encuentran sus confirmaciones con los procesos evolutivos
socioculturales, a fin de que no
exista la intromisión de «enseñanzas demoníacas»
cuyo objetivo es el de mantener la obra satánica de engaño a las
etnias, Apo. 20:3 y a la iglesia,
para que esta ignore sus estrategias de robar, destruir y matar para impedir que
los individuos en agrupaciones socioculturales no puedan ser libres o estar en
capacidad de recibir el mensaje del evangelio. Como
se podrá apreciar, en la ciudad de Guayaquil, este sistema es radial y convergente en el
sitio donde fue asentada la misma y consagrada al patrono de España, Santiago
Matamoros, 1
Cor. 10:19-20 y 2 Cor. 11:14. La influencia de este sistema es tal
que, a
lo largo del proceso de este crecimiento geográfico, las estructuras jurídicas
fundamentales para la existencia y continuidad de la ciudad como tal, siempre se
han ubicado referido a este sistema lineal, como si expresamente
alguien, con un marco cognoscitivo por encima del humano, lo hubiera estado
dirigiendo a su expresa voluntad y subordinado a sus intereses. Así, el
primer colegio de la ciudad y la universidad se ubicaron muy próximas a la línea
sur, así como la facultad de Medicina y de Leyes, el antiguo cuartel de policía,
la antigua cárcel, el primer colegio normal femenino, entre otras
instituciones, desde el último cuarto del siglo 17 hasta la actualidad. Tómese
en cuenta, de nuevo, textos como: 1 Jn.
5:19; Efe. 2:2; 2 Cor. 4:4; Jer. 33:3, entre otros.
Centros de poder civil
Centros de poder militar
Centros de Educación
Centros de Salud
Centros económicos o productivos
Además,
estos dominios están sobre las puertas de la ciudad:
|
Puerto Marítimo al sur. |
Carretera a Salinas en el oeste. |
Aeropuerto y salida de la ciudad al puente. |
Carretera a Daule y Perimetral, en el norte. |
Lo
reflexivo del asunto está en el hecho de que, quienes planificaron el
crecimiento de la ciudad, a lo largo de “su vida”, bíblicamente estaban en
la condición descrita en Efe. 2:1-2
y, evidentemente, no prepararon este
sistema y la configuración de la ciudad siguiendo estos lineamientos
premeditadamente en función de un dominante sistema regional, aun en la
actual administración lo que hacen es continuar con esta tendencia a manera de
inercia espiritual.

Pero
la influencia de este sistema lineal no es solo local, sino que, como se
demuestra, está vinculado con la idolatría
ancestral asentada en la región y que dieron lugar al establecimientos de
fortalezas espirituales que se afirmaron con la llegada de los poderes
espirituales junto con los españoles y además cubren toda el continente
sudamericano y se proyecta a nivel mundial en asociación con decretos de
autoridades civiles, católicas, monárquicas, militares, presidenciales por
quienes los espíritus territoriales han tomado y renovado “sus
derechos de posesión”.

El sistema configurativo urbano de Guayaquil la vincula con otras poblaciones de tal manera que se establece una especie de red de baluartes espirituales y fortalezas de maldad desde donde se domina la región y el país.
El
hecho importante no es la "geometría" del asunto sino las
correlaciones entre lo espiritual y los diferentes problemas sociales y
demográficos relacionados con este sistema, entre ellos: mue
Como
puede verse, no se trata solamente de “simple líneas arregladas
convenientemente” para que muestren lo que se quiere presentar en un burdo
intento de manipulación sicológica para hacer ver diablos donde no los hay.
Simplemente, se tienen la evidencia visible de un sistema espiritual de alto
orden que mediante eventos sociales traumáticos a lo largo de la historia fue
asentado y asegurado mediante fortalezas intelectuales, emocionales y
conductuales que determinan pecados corporativos y se refuerzan y
“alimentan” de los pecados que son cometidos por la iglesia.
Sin embargo, este sistema tiene una envergadura continental.
Obsérvese las prolongaciones de este sistema lineal en el continente.

Este sistema lineal conecta las puertas espirituales de la colonia española en el Pacífico: Cartagena, Guayaquil, Lima, Santiago de Chile. Pero esto no es todo....
Debido a que no se trata de teorías sociológicas, sino una realidad inextricable entre lo social, lo cultural, lo filosófico, en general, todo lo relativo al comportamiento humano con lo espiritual, todo lo investigado está siendo constantemente revisado en oración y cotejado con las Escrituras y la realidad histórica de la ciudad y de la nación para determinar las acciones a emprender paso a paso.
El
presente trabajo ha sido elaborado siguiendo las pautas mencionadas al comienzo
y la investigación se ha desarrollado en tres direcciones:
a)
Investigación
histórica.-
Se ha recurrido a la bibliografía histórica
de la ciudad de Guayaquil que comprende más de 15 obras consultadas, así como
a material histórico publicado en
diferentes medios informativos de la ciudad.
b)
Investigación
de campo.- Investigación
y observación en los museos de la ciudad, en la Capital el denominado Templo de
la patria, en sitios
arqueológicos,
lugares históricos, sitios indicados por el Espíritu
Santo.
c)
Intercesión profética
y
la dirección del Espíritu
Santo.-
Partiendo
de la verdad manifestada en el Sal.
102:12-18; Isa. 62:1-12
aplicado a la ciudad de Guayaquil como palabras confirmatorias del tiempo
de Dios
para la ciudad.
No
se pretende desarrollar una “teoría” de índole espiritual que explique todo
lo que ocurre en el mundo natural en cuanto al comportamiento humano sin que
exista responsabilidad moral ante Dios
por las acciones de los miembros de la sociedad que afirman la iniquidad en la
misma. Mas bien el objetivo es mostrar y definir lo que el Espíritu
Santo
habló por boca de Pablo aplicado a la realidad de la calidad de evangelización
en la ciudad y el país en 2
Cor. 2:11.
El
avance del reino de Dios no es “pasivo”:
únicamente
predicando y esperando a ver si
alguien se convierte en discípulo,
sino que es “militantemente
activo”: estableciendo el reino de Dios,
Mat. 6:10,
con la autoridad delegada del Señor en obediencia al mandato dado al primer Adán, Gen.
1:28 que
no lo pudo cumplir en su totalidad por su pecado
pero que el postrer Adán lo esta
llevando a cabo, como
lo afirmó en Mat.16:18
y
deshaciendo las obras de las tinieblas,
Efe. 5:11, 1 Jn 3:8.
Se
trata del cumplimiento del llamado de Dios
para la ciudad como una
capital evangélica en la cuenca del Pacífico en Latinoamericana,
como
una plataforma de misiones transculturales hacia la ventana 10/40 y la zona
norasiática,
de la salvación de cerca de tres millones de guayaquileños
y de los que vendrán en los próximos años. Dios
se ha propuesto salvarlos, eso es lo que Él
quiere,
1 Tim. 2:4
y le ha dado a Su
iglesia
la capacidad de hacerlo, en todo aspecto.
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